7 de enero de 2009

Día de lluvia

Días nublados, compartimientos estancos. La oscuridad me rodea, estoy atado de pies y manos.
Detrás de un cristal te puedo ver y no te toco. Sonríes pálidamente, te burlas de mí.
El tormento se cuece debajo de mis pies. El sol se esta yendo.
Soy una sombra de lo que fui y a nadie le importa, nadie lo ve, mientras siga sorteando roles para este juego, mientras provea y sostenga, no se apiadarán.
Y voy solo, caminando por las oscuridades de esta ciudad cuando está en silencio, cuando todo duerme, maldiciendo a mi suerte por escasa y a mis dientes por no cortar el lazo que hoy me ata a esta condena venenosa.
Soy una sombra de lo que fui, me pierdo y me voy y me diluyo entre tanto olvido, entre tanto hastío.
Necesito una coraza, necesito huir, necesito escaparme, ahogar mis sentimientos, volverme piedra, volverme perro.
Solía navegar en mares solitarios, miraba el sol, hinchaba mi pecho por las mañanas, solía ser un lobo persiguiendo la presa, con la lengua afuera y los ojos inflamados.
Devoraba la vida como el último día, el amanecer era coloreado y la noche era mi aliada.

29 de diciembre de 2008

Te suelto la mano, me dejo llevar.
El río corre veloz, nos lleva por senderos diferentes.
Te deseo suerte, te anhelo lo mejor.
Mataría tus fantasmas, exorcizaría tus demonios,
pero el río corre y no puedo detenerme.
Entregué tus talismanes al agua,
entregué mis deseos al viento.
Te entrego a mis recuerdos,
sabrán mimarte y brillarás ahí por siempre.
Los lobos hoy ya no muerden
y yo pretendo que la carne siga ardiendo en mi vientre.
No somos tan diferentes, lo saben todos demasiado bien.

Antes de los vientos había calma

Antes de los lobos había carne

Antes de tu espanto estaba tu risa

Brillando sobre el agua

Desde tus miradas uno bailaba

Rondando entre los fantasmas que te alteran

Los demonios se habían devorado

Tu odio y mi pena

Pero no hay nada

Hoy no hay deseos de vivir.

24 de diciembre de 2008

Podes matarte en tu iglesia, romper tus credos, violar tus valores, ser tan cruel como un vendedor de biblias. Podes arder en bonzo, ser tu hábil verdugo, afilar los cuchillos y lanzarlos contra tu amor. Podes romper mil cristales y el cielo seguirá azul y yo seguiré solo.
Amanece, no se como se llama, lánguida contra mi almohada, delgada y blanca como un secreto japonés. El cabello será siempre negro.
Los días vuelven en ciclos fríos y sedientos de ese fantasma que perseguía hace años.
Ahí lo veo.
Parado bajo el marco de mi puerta, sonriéndome como siempre, prometiendo cosas que no cumplirá, el lo sabe y sonríe, yo lo sé y sonrío, me seduce y no resisto, al final solo se trata del juego, de la navaja y el vilo, del frío vidrio y la soledad.
Mil labios para mi espalda.
Mil miradas para mi mente y el falo será adorado y mimado, como siempre.
Como siempre.
Vendrán complacientes, aquella que se han alejado, vendrán sombras nuevas y frescas de aromas desconocidos y frutas caníbales. Vendrán los recuerdos que condeno hoy pasajeros. Sepultaré tu cadáver y resucitaré entre las sombras, como siempre.
Como siempre.

23 de diciembre de 2008

Octubre trajo flores

Ya no hay frío.

Ya no hay ardor.

Ya no pesa ni sostiene,

ya no brilla ni oscurece.

Ya nada.

Y a tus ojos miro y no encuentro lo que antes conmovía.

Y en tus brazos yo me encuentro perdido y solitario.

Después vendrán los días de pena.

Después no estarás.

No se como explicarte,

ni temo hoy decirte que el amor solo es parte,

de un pasado viejo y repentino.

Muchos golpes y raspones,

mucho maltrato pérfido y gratuito.

Uno se cansa.

Uno se harta

uno se pudre

casi como una vieja pera al sol.

Y extraño.

Extraño a esa otra que solo me besaba.

A esa otra que solo me tenía para ella.

Esos días tan felices.

Éramos solo nos. Octubre trajo flores.

No había odio ni rencor,

no había insulto ni perdón, no había ardor y el amor brillaba en la oscuridad

y en ese entonces a nuestro alrededor no había nada, ni nadie.

15 de enero de 2008

Peter Pan

El paso del tiempo se me hace visible. El enfermo, decrépito. Ese animal rey de mi reino. Ese lobo imbatible postrado herido. Evidencias que me dejan perplejo.

Y mi síndrome de Peter Pan.

Y mis 22 años…. se fueron por un espiral inmutable. Esta vida que será dura y difícil, será tempranera y te abatirá a su tiempo, ante el simple deseo de un dado tirado al aire por el capricho enfermo de tu dios.

Es el día 15

No hay principio mas dificil para el inválido que caminar sin deseos.

No tengo principio. Sencillamente fui anulado por el karma cotidiano, ese verso irreversible, fui adormilándome ante el dolor.

Cegué mis instintos y mis fuerzas, cegué al fin mi corazón ante tanta catástrofe.

Este es el mundo, estas las guerras, estos los odios.

Hasta aquí observé. Es el día quince del mes primero del dos mil ocho.

17 de diciembre de 2007

Eras vos, era yo

Te anoticio, anoche fue mi suicidio, se fue por el caño de un baño viejo. Te dejó saludos y a mi este tajo que aun duele.
No habrá penas para tu amor, no habrá ilusión, no habrá pirotecnia multi clamor.
Prefiero esas noches de calor, oír un beso tuyo explotar en una burbuja próxima al oído, en un cielo púrpura como mi amor. Será que suena tu mirada en mi puerta?
Será ese vestigio hoy adormilado por mil años viejos.
Que te trae a mi puerta?
Será mi espera, será tu espera, serán las venas que aun burbujean, tangos fatales de esquinas a media luz, olores de vino derramado y el bao de asfalto y ciudad, entre mil hombres veloces y callados que nos cruzan y nos pasan al lado…
Será ese recuerdo tuyo y mío, en la inmutabilidad del cuadro y mil caminantes raudos.
Eras vos, era yo, era el tiempo y el espacio, era el karma hecho añicos, en una simple calidez sincera.
Mil caminantes.

Éramos mil caminantes

Perdón de manco

Un día fui ahí por vos

Solo por vos y quizá por mí

A salvarte la vida, el pié, el vigor,

Pero nada sirve

Ni mi ciega devoción

Ni el perdón de manco

No quise ser el despechado,

No quise ser el descuidado,

Siendo pobre y caminante

Siendo loco y delirante.

No quise obviar tu dolor

Ni que los diarios hablaran de vos

No quise el perdón

No quiero nada de vos


Suaviza el terciopelo, de loza blanca y gris

Suaviza tu mirada, forastera emperatriz.

Al entrar por esta puerta, el tiempo será tuyo.

Al entrar, serás de la noche, de la carne

De la vida.

Despierta al diablo antes de dormir,

Confírmale tus temores al oído,

Nunca sufras por el viento,

Siempre estará por ahí por vos

Nunca nos mires a los ojos

Nunca tragues ni comentes,

Que las brujas de esto lo saben todo

Ante él tu memoria

Ante mi tu lujuria

Ante todo la penumbra.

4 de diciembre de 2007

Esas noticias

No tengo miedo de caer, entre tantos caídos sin ventana.

No tengo de esas miradas para dar, hoy no miro y nada más.

Prefiero que el tiempo transcurra en la ruta, ahí donde solo transito y sonrío.

Esas noticias no hablan de vos, ni de mí.

Y las cuerdas que rasgabas hoy ya no suenan y el lugar que ocupabas ya no recuerda, esa melancolía que juntos celebrábamos, ardiendo un poco en tu rock and roll.

Si volviera a comenzar entre esta historia de paredes en cristal, el platinado de tu cabello me llevaría sin premura a la noche, en esas noches en las que sonreías glóbulos de felicidad con tus mejillas incandescentes.

A veces recordarte duele.

25 de noviembre de 2007

Canción para tu olvido

El tiempo últimamente se ha tornado irregular.

Los relojes suelen engañarnos más,

y la distancia se hace reja

y mi mirada se asemeja

a tu ánimo de bándala infernal.

Quisiera decirte que al final estamos solos

con un árbol o sin el, sencillamente solos.

Quisiera decirte que hoy podemos

que a veces se quiere pero hoy podemos.

Voy a ir a tu ciudad a jugar de guerrillero

de malevo sustituto a batallar con tu dolor,

en esta gama de colores yo soy rojo furia,

en esta historia de macumba soy el brujo vengador.

24 de noviembre de 2007

des sucreries seize

Ella es de esas flores que crecen precoces

como la ilusión.

Ella es de esos encantos que surten efecto inmediato,

inmediato a tu corazón.

Tantas luces en sus ojos, tanto brillo en la mirada,

un ángel azucarada de tanto rock and roll.

Y la velocidad y su velocidad,

corre con el viento hacia el sol.

Y la personalidad tan fresca y perfecta,

su personalidad.

Ella es de esas flores que crecen veloces,

como tu ilusión.

16 de noviembre de 2007

Líneas

Cuando el tiempo tira, el viento tira, el tiempo tira….

Cuando los ojos miran, solo miran el tiempo tira….

Y si no ves quien tira, es que solo tira y nada mas

No hay temor en esa pupila que fría me mira y nada mas.

Yo se porque esquiva, esa pupila esquiva y nada mas…

Y las líneas,

Esas líneas

Esos días de lluvia y esas líneas

Esos lobos y esas líneas q solo tiran

No van, no van a esquivar, no van esquivarte, no van a obviarte

Cuando el tiempo tira, los ojos miran y si no ves quien tira

Es que solo tira y nada mas.

12 de noviembre de 2007

Al dormir


Y al salir el sol, ya no me veo abatido.

Y al despertar del sol, ya no me veo abatido.

Y al dormir.


6 de noviembre de 2007

Hilos de tu silencio

Los hilos de tu silencio, los vientos de un recuerdo, el sabor de tu mirada, esa mirada que cuece mis tiempos.

Los lobos de tu encierro, los claros del desprecio, esa negación a tus vicios que levitan hoy ciegos.

El tiempo de tu iluminación, el tiempo de tu iluminación.

La pena que guardas a espaldas de tus pensamientos, esa agria condena, ese suelo y el puente.


5 de noviembre de 2007

Que el viento me lleve

Voy a volver a emprender mi camino, a tomar las alas que mejor me ayuden a mirar la tierra desde el cielo.

Voy a regresar mi mirada en la arena, a sentirme tibio en la mañana y fresco y vivo por las noches.

Voy a probar que aún sigo con bríos, para degustar de tu vino. Para retrucar los abismos de ésta elección.

Voy a dejar que el viento me lleve, sabré reposar en su momento, pero hoy es otro día.

Voy a borrar las huellas dejadas, que cada uno de su medida haga su camino.

Voy a guardar los consejos que tenía para dar, volveré a estudiar, volveré a jugar.

Voy a dejar de ser lo que no era.

Voy y no vuelvo.

3 de noviembre de 2007

Mirando sin mirar

Adivino en las miradas lo que quieren de mí.

Un sacrificio aséptico, un descuido sin caída.

Una bella desnudándose frente a ellos, esperando que el sostén no sostenga mas.

Adivino esa intención de quedarse parada en un rincón, apedreándome con suspiros de señorita intransigente y mordaz, mirando sin que se note, mostrándome el escote.

Las pastillas, tus pastillas, sus pastillas, y el azul que a todo lo cubre.

Nueve vueltas y una mas.

2 de noviembre de 2007

Destierros de mi corazón

Destierros de mi corazón, que se agita y murmura bajito.

No todos pueden decir lo mismo, no todos señor.

Las penas se pueden cuajar en un trapo viejo, también las podés guardar bien adentro de tu escondido interior. Allí donde no llega ni el aire ni la luz. Ahí donde vos ni te animas a mirar.

Destierros de mi corazón, una negación reclamada hasta el infinito, un cenicero lleno de colillas del infierno. Ese lugar adonde no volviste más.

Ahí me guardo hoy colgado del perchero, sin pronunciar una sola palabra, sin alumbrar una tenue idea.

Destierros de mi corazón, esconderme del amor. Ocultar mi mueca falsa y el tic nervioso, secuelas de esta guerra personal.

20 de octubre de 2007

De tu solaz

De distancias y flaquezas, de esas luces distintas.

Lo que susurras por las noches, de pecados y secretos. De la soledad oprimida en el pecho. De esas tinieblas.

Del frío nocturno, del latido lejano. De ese beso nunca olvidado, de esa esquina y sus misterios.

De los tiempos ya pasados, frescos recuerdos niños.

De tu solaz y el destierro, del eco y tu privado infierno.